Los Argentina Wine Bloggers volvimos a tener un #EcnuentroAWB de lujo junto a las bodegas El Esteco y Duriguitti Family Winemakers que muy generosamente se sumaron para conversar sobre uvas criollas.

La introducción estuvo a cargo Angel Ramos, bloguero detrás de El ángel del Vino y especialista en uvas criollas. Él nos contó que las uvas criollas llegan con los españoles al continente americano y que hasta la llegada de las uvas francesas la llamada Uva Negra era la más importante de la región.

Ángel Ramos

Las cepas criollas aún son consideradas de menor calidad que los cultivares eurpeos. Sin embargo, gracias al trabajo de bodegas y enólogos, hoy están ganando exponentes de gran calidad y se comienza a entender sus necesidades de cuidados en el cultivo y elaboración.

La uva llamada Criolla Chica posee muchas sinonimias, es conocida en Chile como País, Rosa del Perú en Perú, Misión en Méjico y Mission EEUU, así mismo sabemos que se trata de la antigua variedad española (por ende del género vitis vinífera) Listan Prieto, que aún hoy se encuentra en las Islas Canarias pese a que su porcentaje de cultivo disminuyó durante el desastre de la filoxera.

El surgimiento de las uvas criollas

Siguiendo su presentación, Ángel comentó que la Moscatel de Alejandría (otra Vitis Vinífera) fue la uva blanca más popular en aquella época y por ende convivía en muchos viñedos con la Criolla Chica. En ocasiones ante el abandono de algunos de estos viñedos se dio origen a diferentes cruzas naturales como los Torrontés en Argentina o la Vizchoqueña en Bolivia y de esta forma aparecen las llamadas cepas criollas.

Ya en mi nota Bolivia, entre variedades criollas y europeas mencionaba esta cita de Ángel que considero oportuno repostear:

«Hasta la introducción de las uvas francesas, la antiguamente llamada “uva negra” fue la variedad más importante en América en general, y en Cuyo y Chile en particular. A fines del siglo XIX comenzó a denominarse uva País en Chile y Criolla chica en Argentina, siendo “Criolla” un término dado a los individuos nacidos en América descendientes de padres europeos.
Dieron en llamarse «criollas» por su antigüedad en la región y en toda el área colonial americana, por la diversidad de formas en que se encuentran y por la desconexión con determinados cepajes europeos que, sin embargo, les dieron origen.»

Las criollas suelen ser uvas de alto vigor, producen mucho follaje, con resistencia a la desecación y alta productividad. Argentina, según datos de 2019, posee 349,7 has. de Criolla Chica, siendo la cepa más difundida de este género. En su conjunto las criollas (de las que hoy se conocen 54 variedades, identificadas por estudios ampelográficos del INTA) representan el 30% de la superficie plantada con vid en el país.

Sabías que… Las uvas criollas son la descendencia hispana generada por la cruza de variedades introducidas durante el periodo colonial; el cual se desarrolló entre mediados de los S XVI y XIX, abarcando 300 años de viticultura.

Continuando con la clínica de uvas criollas

Pablo Durigutti

Luego llegó el turno de las intervenciones de Pablo Durigutti y Luis Coita Civit de Duriguitti Family Winemakers, ellos comentaron su experiencia con Proyecto Las Compuertas donde trabajan con la Criolla Chica, desde el 2007 en un proyecto de recuperación de viñedos de 100 años.

Cuando llegaron a la zona ubicada en Luján de Cuyo se encontraron que en viñedos vecinos había cultivos de Criolla Chica y decidieron recuperarlos, trabajarlos y estudiarlos ya que eran las uvas con la que la gente del lugar elaboraba vinos, desde siempre, para su propio consumo familiar.

Luis Coita Civit

Mencionaron que en 2018 sacaron un vino al mercado elaborado en piletas de cemento. La variedad es compleja para elaborar por lo que se realiza una elaboración clásica con maceraciones cortas. En la cosecha 2020 están trabajando con huevos de cemento invertido para realizar una extracción más delicada. Apuntaron que la Criolla Chica es una cepa terpénica y por ende ante maceraciones largas puede desarrollar sabores amargos; eso explica también porque tradicionalmente las personas del lugar les dejaban algo de azúcar residual a sus vinos.

Las compuertas se ubica en la zona Alta de Luján de Cuyo, se trata de un pedemonte que va desde los 1050 a los 1100 – 1200 msnm.

Alejandro Pepa

Ya para ir dándole cierre al encuentro se dio paso a la intervención de Alejandro Pepa de bodega El Esteco, quien tenía consigo una vertical de El Esteco Old Vines 1958 criolla, vino que producen en el Valle Calchaquí.

Alejandro mencionó que hace 6 años lanzaron la primera cosecha de criolla, aunque lo elaboran desde 2011. Buscaban con este vino rescatar el patrimonio nacional, ya en una época cuando trabajar con variedades de este género era muy raro.

En la cosecha 2015 compraron las primeras vasijas de cemento y es cuando obtuvieron los mejores resultados, luego de haber probado diferentes vinificaciones, incluso 100% fermentado en roble. Alejandro comentaba que «Al final se volvió a los métodos de elaboración tradicionales que son los que mejor resultaron».

Indicó también que «son vinos que se producen en pequeñas cantidades, hoy tratados como vinos de nicho para consumidores muy informados e interesados».

Si querés ver la charla completa podés hacerlo en la Fan Page de Facebook de los Argentina Wine Bloggers

Hay mucho por conocer y comprender de las cepas criollas, hasta hoy quizás niguneadas o maltratadas, pero veo con gusto que se está realizando un gran trabajo de recuperación patrimonial de parte de los productores y seguramente en adelante nos irán sorprendiendo cada vez más.

Lau Malbec, una sommelier en Bolivia.

Súmate al chat, déjame tu comentario